LA AMADA SEÑORA NADA
SON TUS RAICES LO QUE IMPORTA
15 de agosto de 1954

Tu no necesitas tener que preocuparte más acerca de ellas que lo que la planta creciendo tiene que preocuparse con el capullo natural abriéndose. Las energías de esa planta están comprometidas conectándose con la Tierra y los elementos que le dan su nutrimento, y a su debido tiempo aparece la flor como un resultado natural".
Desde ese entonces ya no busqué más las obras manifiestas en ellas mismas. Busqué echar raíces profundas, profundas en el amor de Dios; en esa Gran Entrega para Su propósito; en la realidad de que "uno con Dios es una mayoría". Encarné como mejor pude la misma Verdad que Jesús manifestó de nuevo en "Busquen primero el Reino del Cielo... y todas las demás cosas les será dada por añadidura". Fue así en Mi experiencia.
Hoy ustedes, también, están plantando sus raíces profundas dentro de la Llama de sus corazones de donde viene el alimento, el propio latido de su cuerpo; de donde viene la curación para su carne; de donde viene el suministro sobre su mesa y los propios techos encima de sus cabezas.
Así como sus raíces se anclen en Dios, sin estar buscando alimento espiritual externo, así su flor se manifestará para todos los hombres. Aquello que un hombre hace en secreto se manifiesta para el mundo alrededor de él, para que todo el que pase pueda leer.
Revista La Palabra, LAINEC, Suplemento 1994 Pág.12 -extractos-
No hay comentarios.:
Publicar un comentario