jueves, 21 de enero de 2016

LA AMADA MADRE MARIA: 

LO QUE SIGNIFICA SER UNA MADRE 

1 de Enero de 1988
Quiero ayudarles a que se den cuenta de lo que significa ser una madre. No sólo se requiere Amor, en todos sus aspectos, sino Amor DISCIPLINADO. Se muy bien cuanto amor disci­plinado, en vez de sentimental, se requiere, porque Yo fui una madre terrenal. Fui escogida, después de centurias de tiempo en entrenamiento, para ser la madre terrenal del Maestro Jesús, con la amorosa asistencia del Amado Saint Germain, entonces el Maestro José. Conocemos la preocupación amorosa, y las angustias, que cada padre experimenta cuando el hijo está sometido a la influencia de las impurezas del plano terrenal.


         Sin embargo, no hay lugar bajo la capa del amor paternal para la violencia de ninguna forma - física, hablada, mental o emocional. Estas formas de 'disciplina' así llamada no son disciplinas, sino agresión, y seriamente demorará el progreso del niño. Hablo de una disciplina amorosa que establece EJEMPLOS de la forma de vivir en un cuerpo terrenal en armonía amorosa con toda vida. Esta disciplina amorosa es un esfuerzo para prevenir al niño de llegar a estar contaminado por las impurezas de la conciencia humana ya existente sobre el planeta. La disciplina amorosa es muy protectora, porque ustedes sostienen el concepto inmaculado para el niño. Esta comienza con el propio nivel de los padres de auto-disciplina trabajando hacia la manifestación del Plan Divino.

          El nivel más profundo del sufrimiento humano es cuando un padre es incapaz de prevenir el sufrimiento del niño, y conozco ese nivel de sufrimiento de Mis propias experiencias. Todo el tiempo, a pesar del mundo de la ilusión, permanezcan centrados en su propio Cristo dentro, y sostengan el Concepto Inmaculado por su hijo, y demanden la asistencia de la Hueste Angélica y de los Maestros del Amor. No perturben la armonía del universo -mantengan la nota tonal de su propio ser, y la de su hijo, en perfecta armonía - y sostengan al hijo dentro de su propio Cristo Despierto Dentro. Permitan que haya una Hermandad de Ánge­les y Hombres, y bajo todas las pruebas y tribulaciones de la vida terrenal, dejen que la tranquilidad reine suprema.

Revista La Palabra, LAINEC, Abril 1988 Pág.9

No hay comentarios.:

Publicar un comentario