EL AMADO SEÑOR SURYA:
EL SACERDOCIO DE SUVA ES EL MAESTRO DE AMOR
El Puente, septiembre de
1959

Amados hijos de Dios sobre la faz de
esta Tierra ahora, les he conocido y amado por mucho tiempo. Cuando el
Continente de Mu floreció en lo que ahora es conocido como su Océano Pacífico,
ustedes estuvieron entre Aquellos de Nosotros Quienes eran los Sacerdotes de
esa gran civilización en donde el Tercer Manú Raíz manifestó todas Sus
sub-razas.
Hemos sostenido a través de la Gracia del Dios
Todopoderoso una porción de ese magnificente Continente llamado en mapas
modernos la Isla del Gran Fiji, en donde está localizada Suva. Esta es sólo un
pico de una de las grandes montañas del Continente de Mu, en donde hoy el
Sacerdocio aún mantiene el foco de Paz. tal Paz como sus queridas mentes y
corazones no pueden concebir; esa Paz que viene de estar desconectado por un momento
de la acción vibratoria de los individuos quienes no están con la maestría
completa de la energía de sus propios mundos.
Algunos
pocos de ustedes han visto las olas que se levantan alto en los océanos de la
época actual. Las poderosas ondinas algunas veces revolviéndose hacia arriba
setenta pies, ellas rodean Nuestra Isla pero nunca la han inundado porque el
Sacerdocio de Suva es el Maestro de Amor y esas ondinas aún no entrenadas llena
de las creaciones impuestas sobre ellas aún en la propia cresta de sus
poderosas olas retroceden y se inclinan delante la Paz. He visto esto realizado
una y otra vez, de nuevo, no sólo por Mi mismo sino por el menor de los
Miembros de la Hermandad de Suva, Quienes se paran sin temor en la playa y
miran hacia arriba a esa gran montaña de agua y la aman de regreso al mar.
Lo que ha sido hecho con el Elemento Agua también
puede ser hecho con el Elemento Aire, donde en Suva ha desarrollado un aro
protector para proteger y guiar a todas las embarcaciones y naves constructivas
que cruzan el gran Pacífico y para detener a esos poderosos vientos, aún el más
joven de los Hermanos en la Isla puede hacer eso. Protegemos en Suva a muchas,
muchas de las almas de aquellos individuos quienes aparentemente han estado
perdidas, no sólo por los mares, en los accidentes aéreos sino a tantos quienes
han hecho la transición desde los cuerpos en Corea y durante todo ese
infortunado incidente en el Oriente.
Estos individuos no todos habiendo hecho
la Ascensión están aprendiendo el camino de la Paz y ellos subirán el puente
hacia los Reinos de la Luz o ellos reaparecerán de nuevo en la civilización
que actualmente está tan necesitada de Paz, de acuerdo a su libre albedrío, su
desarrollo y su Plan Divino.
Ustedes
han estado en Suva muchas veces y Yo he estado con ustedes. Quiero recordarles
de nuevo que ustedes son siempre muy bienvenidos y que pueden considerarlo un
oasis en el mundo en donde no parece haber en el presente suficiente de Paz
Divina.
El Amado Surya
Revista
La Palabra, LAINEC, Marzo 2000 Pág.11
No hay comentarios.:
Publicar un comentario